Desnutrición infantil
Un
niño que sufre desnutrición crónica presenta un retraso en su crecimiento. Se
mide comparando la talla del niño con el estándar recomendado para su edad.
Indica una carencia de los nutrientes necesarios durante un
tiempo prolongado, por lo que aumenta el riesgo de que contraiga enfermedades y
afecta al desarrollo físico e
intelectual del niño.
El retraso en el crecimiento puede comenzar antes de nacer,
cuando el niño aún está en el útero de su madre. Si no se actúa durante el
embarazo y antes de que el niño cumpla los 2 años de edad, las consecuencias
son irreversibles y se harán sentir durante el resto su vida.
Desnutrición
aguda moderada: un niño con desnutrición aguda moderada pesa menos de lo
que le corresponde con relación a su
altura. Se mide también por el perímetro del brazo, que está por debajo del
estándar de referencia.
Requiere un tratamiento inmediato para prevenir que empeore.
Desnutrición
aguda grave o severa: es la forma de desnutrición más grave. El niño
tiene un peso muy por debajo del estándar de referencia para su altura. Se mide
también por el perímetro del brazo. Altera todos los procesos vitales del niño y
conlleva un alto riesgo de mortalidad.
El riesgo de muerte para un niño con desnutrición aguda
grave es 9 veces superior que para un niño en condiciones normales.
Requiere atención médica urgente.
Carencia de
vitaminas y minerales: la desnutrición debida a la falta de vitaminas y minerales
(micronutrientes) se puede manifestar de múltiples maneras. La fatiga, la
reducción de la capacidad de aprendizaje o de inmunidad son sólo algunas de
ellas.
Nivel de desnutrición infantil en el mundo
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